kriptolites

Cuenta la leyenda que, a mediados de los años 60, Jamaica sufrió una ola de calor tan severa que se tuvo que rebajar el tempo del tradicional Ska, para que los isleños pudieran bailar durante toda la noche sin perder el conocimiento entre la incandescencia de sus sudorosos cuerpos. Más de medio siglo después y excitados por el bochorno jiennense, Kriptolites reavivan aquella llama e inflaman la escena con ritmos y melodías capaces de hacer bailar a todo aquel que recibe su electrizante calidez. Si eres tú uno de estos receptores, notarás que todo tu cuerpo vibra al son del Rocksteady y que nada puedes hacer para evitarlo. No lo intentes, es imposible. Tu única posibilidad es dejarte llevar por el sonido de Kriptolites y bailar hasta la extenuación. No luches contra lo inevitable .